Aunque en Interiores somos fanáticos de las ideas que ahorran espacio, los muebles multifunción y todo aquello que nos brinde comodidad en las reducidas dimensiones habitacionales actuales, creemos que este concepto va demasiado lejos.
Como podemos observar, a primera vista se tratarÃa de un escritorio fabricado en madera, algo aparatoso tal vez, pero muy funcional. Sucede que halando de una manija, aparece ante nuestros ojos una cama, que hasta ahora esta oculta detrás del fondo del escritorio.
La cama puede ser para una o dos personas (suponemos que en este último caso, el escritorio será más aparatoso aún). Lo mejor de todo es que nada de lo que tengas sobre el escritorio se caerá, pues el dispositivo permite una rotación segura sin riesgo de caerse todo durante el proceso.
Hasta aquà hemos visto originalidad y diseño. Pero me pregunto ¿cuán pequeña es la habitación que no admite una pequeña – muy pequeña – mesilla para apoyar el ordenador portátil? Realmente este tipo de muebles sólo son útiles en espacios tan reducidos que rozarÃan lo claustrofóbico. ¿Original? SÃ. ¿Práctico? mmm…. Los fabrica StudyBed.
Blanco, puro, neutral, asà es el ReWrite, un escritorio que contiene todo aquello que necesitas para trabajar o estudiar confortablemente, sin distracciones y en absoluta intimidad. Es cierto que no se trata precisamente de un dispositivo que favorezca la comunicación. Por el contrario, propicia el aislamiento y la soledad, pero a veces ambas cosas son necesarias para lograr eficiencia laboral.
Una oficina donde hubieran varios de estos escritorios se verÃa algo futurista o impersonal, pero seguramente harÃa las delicias de esos jefes poco afectos a que los empleados mantengan largas conversaciones mientras descuidan sus tareas.
Si no puedes contra ellos, únete. Es lo que ha pensado el diseñador Joris Laarman cuando decidió crear el WirePod, un singular prolongador de conexiones (regleta) pero con el toque inconfundible de un diseño sin igual.
Lo fabrica y distribuye Artecnica. Su material es un plástico gris flexible y resistente que le da una apariencia de hierro antiguo. El modelo básico ofrece 4 conexiones posibles, pero es a su vez, ampliable con otros modelos similares.
Cuesta 230€, nada económico por tratarse sólo de un cable, pero bien sabemos que el diseño, la originalidad y el estilo, tienen un precio difÃcil de establecer objetivamente.
Si amas la naturaleza, si tu apartamento no tiene la vista hacia el exterior que deseabas, si la sala es pequeña y necesitas darle profundidad visual, si simplemente quieres un toque de originalidad en tus ventanas o puertas, aquà tienes una opción perfecta.
Son las Outdoor View Curtains, disponibles en siete diseños que varÃan desde una bucólica imagen de un arroyo en el bosque, un magnÃfico acantilado sobre el mar, o los colores de la campiña, entre otros.
Compuestas por dos paños que forman el total de la imagen, estas cortinas son ideales para agregar un poco de color, luz y asombro a cualquier ambiente. La luz exterior que traspasa sutilmente por el textil, aporta además la profundidad necesaria para el realismo del diseño.
Cuestan 20€ y entre sus propuestas seguramente hallarás aquella que mejor combina con el estilo de la decoración de tu hogar.
Cuando salimos a pasear a la orilla de un arroyo o por un bosquecillo cercano, hemos notado cuán útiles pueden resultarnos las ramas de los árboles para colgar nuestras pertenencias y alejarlas asà del lodo que pueda haber en el suelo, los insectos, etc.
Aunque en tu armario no haya lodo ni insectos, puedes revivir esa sensación de la naturaleza cercana, adquiriendo estos originales ganchos para colgar la ropa fabricados con ramas de avellano. La idea ha sido de Livette La Suissette y cuestan 8€ cada una.
La propuesta es simple: una suave rama de avellano cortada de la extensión necesaria y con un gancho metálico atornillado, nos servirá para que al abrir nuestro armario nos demos de lleno con un poco de bosque dentro de casa. ¿Quieres originalidad? Aquà la tienes asegurada pues cada rama, natural al fin, es única e irrepetible.