A los niños les encanta la idea de disfrutar de un refugio personal en el interior de la casa, es habitual que dispongan de un cuarto bien acondicionado y decorado, pero para ellos se trata de un espacio demasiado abierto y grande, las casas pequeñas, de juguete, es decir, a su medida, constituyen un lugar de ensueño para ellos.

Este tipo de casitas con sus paredes, su techo y su puerta, que imitan a las casas unifamiliares de adultos, les sirven a los niños como escenario de lujo para sus juegos, sólos o con sus amigos, se puede colocar una casa de estas características en el interior del hogar si hay sitio para ella o en el jardín, algunas son desmontables, para que se puedan guardar ocupando menos espacio, por ejemplo durante el período escolar y tenerlas abiertas en otras ocasiones, en especial en vacaciones.

La casita no necesita de demasiados accesorios, la imaginación de los niños es su principal herramienta para crear ambientes y espacios, solo se precisa una estructura adecuada y eso sí, con garantías de seguridad, fabricada con materiales de calidad, sólida, estable y firme y preferiblemente construida con materiales naturales, para que la salud y la integridad de los niños no corran ningún riesgo.

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Las casitas pueden ser de plástico, que es un material muy habitual en los accesorios para niños, pero si queremos integrarla en la decoración del hogar, tal vez la madera u otros materiales de aspecto similar, puedan resultar más adecuados, es importante el aspecto exterior, colores alegres, dibujos divertidos, más o menos original, pero siempre pensando en lo que a los niños les agrada y les hace felices.

La que vemos en la imagen de este artículo es de Driade, se trata de una propuesta sencilla en las formas, que tiene su punto de originalidad en los colores y los dibujos, especialmente moderna, rompe ligeramente con los motivos infantiles más tradicionales, permitiendo integrar este juego de niños, en una estancia de adultos como el salón sin que desentone.