Decoración floral (Parte II)
En la anterior entrega de esta mini-serie de artículos hablábamos de lo importante que resultan los elementos decorativos de tipo floral en una época como la primavera. También del papel de floreros y accesorios (en ocasiones mayor que el de la flor misma) en el resultado visual de las modificaciones o adornos. En este artículo y continuando por la misma vía, revisaremos otras opciones.
La primavera es la estación que más fuerza de crecimiento y desarrollo le imprime a la naturaleza, por lo que la implementación de adornos florales por toda la casa le dará un aspecto de crecimiento poco típico y muy agradable tanto a la vista como en ocasiones al olfato.
Para lograr un ambiente más bien informal y natural, es una buena idea utilizar recipientes de vidrio o acrílico traslúcidos que dejen ver el estado del agua y los tallos. La composición estética del ambiente induce a una sensación etérea y de ligereza, que acopla a la perfección con la idea de naturalidad que usualmente se maneja en esta clase de decoración.
Los ambientes minimalistas se llevan bien con los arreglos florales que se adaptan al estilo, reduciéndose a su mínima expresión y utilizando flores simples sin mucha complejidad. Solo una “nota” primaveral como actriz de reparto y no como protagonista del decorado.


