Decoración industrial

La decoración industrial comenzó a desarrollarse a partir de la década de 1940, cuando varios diseñadores decidieron trasladar la estética de la industria al interior de los hogares. Ciertos materiales y colores, de esta manera, empezaron a ser compartidos por las casas y las fábricas o plantas de producción.
El estilo industrial se basa en materiales como el hierro, el acero y el cemento. Para evitar que el ambiente resulte demasiado frío, estos materiales pueden combinarse con otros más cálidos como el ladrillo a la vista o la madera.
Entre las particularidades de la decoración industrial, se destaca la presencia de vigas y tuberías expuestas, ya sea al natural o pintadas de colores como el plateado o el negro. Esto brinda una ambientación muy particular al ambiente, que adquiere un aspecto atemporal.
Así como las paredes pueden exhibir sus ladrillos o estar recubiertas con pinturas rústicas, y los techos pueden enseñar sus vigas, los pisos pueden exhibir cemento pulido en su tono natural.

Es habitual que la decoración industrial se desarrolle en construcciones de arquitectura contemporánea, como las viviendas tipo loft. También es posible que el estilo industrial se concentre en algún ambiente específico, como la cocina, y no en toda la casa.
La cocina aparece como el espacio ideal para este tipo de decoración ya que el acero inoxidable es un material que suele aparecer con frecuencia. De esta manera, desarrollar la decoración industrial no resulta nada complicado; por el contrario, podría decirse que el aspecto industrial es natural en la cocina.
En Interiores.com: Un sillón con la funcionalidad del diseño industrial
Vía El Colombiano
Imagen 1 Via House
Imagen 2 Kitchen Building



