Fundamentos del estilo zen
Mucho hemos oído hablar del estilo “zen” en la decoración, pero ¿qué es exactamente? ¿cuáles son sus premisas básicas? ¿puede aplicarse a cualquier ambiente?
En general se trata de un estilo muy particular y su aplicación no es tan sencilla como muchos pueden creer. No todas las viviendas aceptan este tipo de decoración y tal vez sea el que más vinculado esté a la personalidad de quienes habitarán la casa u oficina.
El estilo zen conjuga lo mejor del minimalismo con una armonía tan compleja que muchas veces resulta difícil de obtener.
Los colores más aptos son el blanco y los pasteles muy suaves. El mobiliario debe ser de líneas puras y colores muy oscuros o muy claros.
Recordemos que la búsqueda de la perfección es para la cultura oriental uno de sus preceptos básicos, por lo cual la simetría, la armonía en la distribución de los objetos y los materiales escogidos debe primar en el ambiente.
Velas, cuadros con ideogramas chinos, esferas, pocos objetos, esteras, materiales naturales y una iluminación discreta y difusa son algunos de los consejos básicos para quienes se inclinan por este tipo de decoración.
El resultado es un ambiente armónico, acogedor, íntimo, casi ritual, donde el relax y la serenidad pueden alcanzarse fácilmente.




