Happy chic

El diseñador estadounidense Jonathan Adler está considerado como el padre del happy chic, un estilo decorativo que busca transmitir alegría y una sensación de bienestar. Las propuestas que se enmarcan en este estilo, pues, se caracterizan por su colorido y sus formas divertidas que escapan de lo solemne.
Al repasar los diversos principios del manifiesto de Adler, es fácil entender de qué se trata el happy chic. El primero de estos principios indica que la casa debería hacernos felices: de allí que la decoración tenga como principal objetivo generar un estado de bienestar, más allá de las convenciones, los materiales y las formas.
Adler también considera que el minimalismo es aburrido, destaca la importancia de los emblemas infantiles y alegres (como las mariposas o los corazones) y valoriza los objetos artesanales.
¿Cómo decorar un ambiente de estilo happy chic? Lo básico es apostar por colores fuertes, que logren llamar la atención. Rojo, naranja, amarillo, fucsia y lila son algunas de las opciones. La idea es realizar combinaciones que logren satisfacer nuestros gustos personales y que no resultan excesivamente estridentes: fucsia-blanco, rojo-negro, etc.

El propio Adler explica bien los alcances del happy chic al subrayar que lo que se suele considerar como “buen gusto” es demasiado pomposo, pero a la vez volcarse sólo a la diversión termina redundando en una decoración de “mal gusto”. Por lo tanto, hay que saber combinar entre lo alegre (happy) y lo elegante (chic).
Si te interesa el happy chic, puedes comenzar por aplicar sus postulados en el dormitorio, un espacio íntimo que no recibirá demasiadas visitas. En caso que quedes conforme con los resultados, tendrás la posibilidad de expandir la tendencia hacia el resto del hogar.
En Interiores.com: Estantería con forma de libro
Imagen 1 Flickr CC Gelatobaby
Imagen 2 Flickr CC misocrazy



