cortadora-apex Ningún lugar del mundo escapa a la escena típica de toda persona que está comenzando a hacer sus pinitos en la vida: encontrar una amplia y cómoda casa con un buen jardín de fondo y mucho césped bien parejo y tupido. Pero aquí empieza el primer problema para todo aquel que tiene algún trabajo más que mantener su casa.

Los primeros meses todos los jardines lucen como el court central de Wimbledon o los circuitos de golf del US Open, pero tras un período de muchos esfuerzos, el entusiasmo del nuevo hogar y el frondoso jardín, comienza a trocarse por fastidio, acumulándose y provocando que el propietario se canse del asunto. Conclusión: el pasto, o lo corta otro o queda como está por largos ratos.

Uno de los factores más protagonistas a la hora de definir por qué razón todos nos cansamos de cortar el pasto son los artefactos que se idearon para tal fin. Normalmente son incómodos, pesados, peligrosos y dependiendo de su calidad, hasta ineficaces.

Por eso Jonathan Spencer diseñó su cortadora Apex, una discreta pero practiquísima cortadora dividida en dos partes, una de ellas con forma de mochila que puede ser colgada fácilmente a la espalda dada su liviandad y pequeño tamaño. Ese es el punto de control de la cortadora, que transmite la energía al aparato, evitándonos la molestia de los cables.