Existen muchas maneras, recursos y materiales para separar espacios sin necesidad de utilizar tabiques, por todos es conocida la actual tendencia de arquitectos e interioristas a mantener espacios lo más abiertos posible y a minimizar los tabiques y puertas en el interior de los hogares.
Entre otros el recibidor es uno de los espacios de la casa que hoy en día no suele ser independiente, sino que suele estar integrado o bien en el pasillo o incluso con frecuencia en el salón, si no nos gusta la continuidad visual y preferimos colocar un separador físico que marque la división entre la entrada de la vivienda y el resto, podemos buscar algún elemento que nos resulte útil.
Pensando el los elementos de mobiliario y accesorios que puede ser interesante incluir en un recibidor, el colgador para prendas de abrigo se encuentra entre los de más altura, por ello haciendo una conjunción entre los conceptos de perchero y biombo se pueden conseguir resultados especialmente interesantes, para conseguir un recibidor independiente.
La idea principalmente es que cuando no queremos permitir la entrada de alguien a la casa, tampoco pueda ver el interior y por supuesto preservar la intimidad de los habitantes ante visitas inesperadas o inoportunas que no podrán ver más allá de la entrada de la casa si un práctico biombo separador se lo impide, de paso si podemos aprovechar el panel para otra función como la de colgador mejor que mejor.
La propuesta de la imagen es de Cattelan Italia, además de la innegable originalidad del producto, hay que reconocer que suponiendo que la estabilidad ha sido probada, es además muy funcional pues nos sirve para que los invitados coloquen sus abrigos de un modo cómodo, accesible y organizado al llegar a la casa.
En contraposición con las reducidas dimensiones de las viviendas de nueva fabricación, hay también otras edificaciones que se caracterizan por los espacios amplios y abiertos, normalmente el número de habitaciones es menor en este tipo de casas, pero a cambio se dispone en ellas de mayor amplitud, son las llamadas viviendas tipo loft.
En la decoración de espacios de grandes dimensiones se puede jugar con el color y con la distribución del mobiliario con la intención de conseguir un ambiente acogedor, la idea es justo la contraria de la de habitaciones pequeñas, donde la intención dar claridad y ampliar visualmente los espacios, en este caso se trata de delimitar zonas, separar ambientes y centrar la atención en lugares concretos.
A la hora de decorar casas con estancias amplias y abiertas es importante saber como separar espacios, se hace imprescindible la creación de ambientes distintos en una misma habitación, lo habitual en este tipo de viviendas es la existencia de habitaciones de usos múltiples, salón unido a comedor y cocina y dormitorio con vestidor y cuarto de baño incluidos, son los conjuntos más habituales.
Cuando los espacios son suficientemente grandes, se hace innecesaria la colocación de los muebles pegados a las paredes de las habitaciones, la unbicación en la zona central es perfectamente viable, de hecho facilita la labor de separar espacios diversos dentro de la misma habitación, una simple estantería o un panel multifunción nos ayudan en la creación de los ambientes distintos que comparten un espacio común.
La propuesta que vemos en la imagen de este artículo corresponde a Cattelan Italia, se trata de un ejemplo de estancia decorada con colores más bien fríos pero intensos, suelo en malva, paredes en verde y blanco, cuando el espacio es suficientemente grande y a las paredes les corresponden amplias superficies, podemos permitirnos el lujo de decorar cada una de ellas en una tonalidad diferente.
El comedor es un espacio de la casa que puede estar ubicado en una habitación independiente o compartir espacio con la cocina o la sala de estar, dependiendo de la ubicación, el mobiliario que elegimos para él suele ser diferente, especialmente en lo que se refiere a materiales y a estilos, sea como sea siempre es necesario habilitar una zona en cada vivienda para cenas y comidas.
En el mercado hay muebles compactos diseñados a este efecto, incluyen la mesa de dimensiones más o menos grandes, en ocasiones extensible, para cuando celebramos comidas con un número de comensales superior al habitual y una zona de muebles contenedores que puede estar compuesta de alacenas, cajones y vitrinas donde colocar vajilla, cristalería, manteles y todo lo necesario para vestir y servir la mesa con comodidad.
La madera es el material por excelencia para el diseño de este tipo de mobiliario, principalmente son dos las opciones más interesantes por un lado su uso al natural, para decoraciones de estilo rústico o clásico y también están los muebles de madera lacados en blanco, que resultan ideales en decoraciones de diversos estilos como vintage, shabby chic o incluso mediterráneo.
La ventaja del mueble compacto es que conforma el espacio en si mismo y delimita la zona que vamos a destinar al comedor, por ello es ideal en espacios compartidos, aunque siempre podemos completar el conjunto con algún otro elemento auxiliar como un carro camarera con ruedas o un botellero, normalmente con un mueble de comedor completo tenemos todas las necesidades básicas cubiertas.
El que vemos en la imagen de este artículo es de Bernhardt design, se trata de una propuesta de estilo más bien clásico y tradicional, aunque podemos optar por otros diseños más modernistas, muy bien distribuido, cuidando los detalles y con un aprovechamiento óptimo del espacio, es una propuesta ideal para conformar un comedor bien acondicionado.
A pesar de que las puertas batientes son las de uso más tradicional, sin embargo es un hecho que las correderas empotradas ahorran mucho más espacio, en determinadas estancias no es excesivamente necesario ese ahorro, pero en otras de dimensiones reducidas puede ser primordial, por eso es importante analizar ventajas e inconvenientes.
La idea es que la puerta batiente puede tropezar en muebles o paredes y entorpecer el uso de determinados rincones de las estancias, además condiciona la decoración de las paredes adyacentes e incluso puede dificultar la movilidad, puesto que en ocasiones con la puerta abierta, no disponemos de holgura a uno de sus lados.
Las puertas correderas y en especial las empotradas que deslizan por el interior de la pared, nos permiten separar espacios ocupando únicamente el lugar estricto de paso y que además puede quedar libre siempre que queramos, sin más que abrir la puerta que desaparecerá por completo, la desventaja es que la obra es mayor, que el precio se incrementa y que no siempre se puede instalar este tipo de puerta ya que es necesario disponer del espacio suficiente para empotrarla a uno de los lados.
Por lo demás la variedad en estilos es amplia, aunque se trata de un producto de tendencias modernistas, también podemos conseguir modelos de corte clásico, si bien es cierto que estas puertas están especialmente recomendadas en viviendas de dimensiones reducidas, que suelen ser las juveniles y por tanto decoradas en un estilo más desenfadado, por lo que en muchas ocasiones ni siquiera son de madera sino de otros materiales alternativos.
Empresas como Eclisse están especializadas en el diseño y la fabricación de este tipo de puertas correderas para interiores, ellos nos pueden proporcionar todos los modelos que se nos puedan ocurrir, fabricados en otros tantos materiales y acabados y con todos los accesorios necesarios para la correcta instalación de las mismas.
De forma ocasional podemos necesitar en el hogar un rincón donde poder realizar algunas actividades relacionadas con el trabajo, pero no siempre tenemos en casa una habitación que podamos destinar al uso de despacho, con todo cabe siempre la posibilidad de conformar una zona del dormitorio o del salón para tales efectos.
La idea es buscar una zona bien iluminada, a la que poder darle un uso diferente al del resto de la estancia, sin que esto interfiera en las otras actividades que allí vayamos a desarrollar, lo habitual es si el salón es alargado colocar la zona de trabajo hacia la parte de atrás, lo más lejos posible de la zona de estar, los sofás y la tele y en el caso del dormitorio, normalmente hacia uno de los lados de la cama.
No necesitamos demasiados muebles para un pequeño despacho en casa, sólo una silla, una superficie donde apoyar y alguna estantería o cajón, la silla debe ser cómoda, pero la mesa no tiene porque ser demasiado grande, de hecho lo más adecuado es una consola extensible, de modo que ocupe muy poco estando cerrada y que podamos abrirla cuando nos interese utilizarla con comodidad.
Si incorporamos esta zona de trabajo en otra estancia tenemos dos posibilidades que son, integrarla a nivel decorativo para que pase desapercibida en el conjunto o marcar las diferencias entre las distintas zonas para delimitar los espacios correspondientes a cada actividad, o bien con el color o con el material de los muebles.
La propuesta que vemos en la imagen de este artículo es de Former, la mínima expresión de un área para trabajar, dispone de lo indispensable para actividades concretas, cada uno deberá pensar de lo que puede necesitar en cada caso concreto, para adaptar la propuesta a esas necesidades específicas.