En ocasiones es habitual que necesitemos incluir en casa una zona para trabajar de forma ocasional, no necesariamente tiene que ser un despacho independiente, simplemente se trata de habilitar un espacio que perfectamente puede estar integrado en el conjunto de otra estancia, siempre y cuando sepamos acondicionarlo de forma adecuada.
El salón suele ser la estancia de la casa que más funciones comparte, también suele se la habitación más grande y eso la hace especialmente adecuada para la multifuncionalidad, así pues podemos reservar un rincón de nuestro salón para instalar en él una mesa con su correspondiente silla y demás elementos necesarios para nuestro espacio de trabajo.
La forma en que delimitemos esta zona y la separemos del conjunto de la sala de estar, dependerá en gran medida de la intimidad que necesitemos para trabajar, podemos optar por un simple separador visual, que únicamente delimite el lugar, pero sin crear una barrera o bien por un biombo o un panel que sí aisle la zona de trabajo del resto.
Si lo que necesitamos es únicamente delimitar la zona a la vista, para que se vea la distinción entre las distintas áreas del mismo espacio, podemos servirnos de varios recursos, por un lado el cambio de colores o materiales del mobiliario empleado en las distintas zonas o el uso de alfombras distintas, por otro el uso de muebles que hagan de separadores como es el caso de las estanterías.
La propuesta de la imagen es de Doimo Passport, se trata de un caso en el que la zona de trabajo está separada de la zona de estar solo con unos sencillos puffs que hacen la función de delimitadores visuales, a nivel decorativo ambas zonas utilizan el mismo estilo de mobiliario y los mismos colores por lo que están perfectamente integradas.
Las paredes de libre instalación nos permiten la creación de estancias dentro de otras ya existentes, la subdivisión de espacios en otros más pequeños o la separación de zonas independientes en un mismo lugar y todo esto puede ser interesante en el hogar, en locales comerciales y también en oficinas.
Las paredes de cristal, transparente, pintado o cubierto con una persiana o un papel vinílico, son muy útiles en ese sentido, nos permiten mantener una cierta continuidad visual y dar libertad al paso de luz de un espacio a otro, al mismo tiempo que se le confiere a cada una de las zonas la intimidad que requiere.
Podemos incluir en ellas puertas batientes al estilo más tradicional o correderas que incluso pueden hacer que la pared aparezca o desaparezca dependiendo de lo que nos interese en cada momento, esa versatilidad multiplica las posibilidades del interiorismo, pudiendo modificar a través de este tipo de paredes la distribución del espacio a nuestro antojo en cada momento.
Una de las ventajas principales de este tipo de paredes es que no requieren de una obra complicada para su instalación, ni tampoco si en algún momento nos arrepentimos y decidimos retirarlas, esa reversibilidad hace que sea menos arriesgado tomar la decisión de separar espacios que más adelante nos pueda interesar volver a unificar.
La propuesta que vemos en la imagen es de Doimo Passport, se trata de una muestra de varias posibilidades en la subdivisión de espacios con cristal, por un lado el uso de cristal coloreado a media altura y por otro el uso de venecianas para controlar el paso de luz y la visibilidad a través de la pared.
El concepto de oficina está cambiando a velocidades de vértigo, las grandes empresas se afanan en crear espacios agradables y acogedores para sus empleados y lo consiguen con más o menos acierto, está demostrado que un buen ambiente favorece la productividad del personal, trabajar en un lugar acogedor repercute enormemente en el rendimiento de forma positiva.
La creación de despachos independientes dentro de un espacio común o salas de reunión en una planta de una empresa, es una de las principales ocupaciones de los interioristas que trabajan para diseños en edificios de empresas, la tendencia pasa por separadores de cristal que permitan una continuidad visual y eviten el aislamiento pero que a la vez eliminen molestias de ruido, se trata de mantener la intimidad necesaria exclusivamente para trabajar con concentración.
Una forma de diferenciar los diversos despachos y salas que separamos con tabiques de cristal, es el uso de diferentes colores en la pintura o los revestimientos de suelos y paredes, puede resultar divertido según para que tipo de empresa una decoración colorista, aunque a algunos les puede parecer demasiado “fashion”, al fin y al cabo es un modo de romper la monotonía del trabajo.
La propuesta en este caso nos llega de la mano de Optima, empresa especializada en decoración de espacios comerciales, en particular oficinas, tanto en lo que se refiere a decoración, como a interiorismo, separación de espacios, mobiliario, complementos y accesorios de todo tipo para empresas dinámicas y en evolución que quieran adaptarse a nivel estético a los tiempos que corren.
Con todo no debemos olvidar que quienes trabajan en la empresa son los empleados y al igual que cada uno tiene poder de decidir como quiere decorar su casa porque va a vivir en ella, es recomendable tener en cuenta la opinión del personal a la hora de acometer una reforma, no se trata de que ellos decidan como debemos hacer la obra, pero si es interesante comentar con ellos el proyecto y dejar que aporten su punto de vista como usuarios, lo que nos puede hacer ver desde otra perspectiva.
Por todos es conocida la gran utilidad que puede tener un vestidor bien organizado, si incluimos en el un conjunto de muebles adecuados, podemos sacarle el máximo partido a una estancia como esta eminentemente funcional, puede ser un espacio independiente o estar integrado en el conjunto del dormitorio, en cuyo caso será necesaria una separación clara de los ambientes.
Si no disponemos de un tabique separador, tampoco es necesario instalarlo, existen otras muchas alternativas para separar el vestidor del dormitorio igualmente válidas e incluso más útiles como recurso decorativo. Las puertas batientes ocupan más espacio que las correderas, por lo que estas últimas resultan más practicas en la separación de ambientes en una misma estancia.
En cuanto al material si optamos por un vidrio translúcido, ganaremos en claridad, ya que este tipo de material permite el paso de luz de un lugar a otro, por lo que si el dormitorio cuenta con iluminación natural abundante, conseguiremos hacerla llegar también al área del vestidor, eso sí, no debe ser transparente ya que perderíamos intimidad y romperíamos el equilibrio de la zona de descanso con la visión del mobiliario del vestidor.
Incluso hay otras opciones a tener en cuenta para la separación de espacios como son los paneles shoji o los biombos de grandes dimensiones, en la elección de unos u otros sistemas entran en juego además de la estética, otros aspectos como por ejemplo el presupuesto, unos son considerablemente más baratos que otros y además pueden constituir una solución provisional o definitiva suficientemente elegante.
La propuesta que vemos en la imagen de este artículo es de Jesse, especialistas en decoración e interiorismo para todo tipo de estancias, en sus catálogos podemos ver una gran variedad de ambientes recreados, en los que además de encontrar algún producto de nuestro interés, podemos observar con la intención de extraer ideas que se adapten a la perfección a nuestros espacios.