Les hemos ofrecido en otros post algunos datos diferenciales de las alfombras Soumac y persas y aqui completamos el informe analizando las alfombras de origen Belga y las Latinoamericanas.
Las alfombras belgas suelen ser más baratas que las provenientes de oriente ya que están hechas a máquina y no de manera artesanal. Es por esto que se ven más perfectas, sin distorsiones en los colores ni en las formas.
Los precios varían según la cantidad de puntadas. Los productores las califican con estrellas que van de una a seis. A mayor cantidad de estrellas más son las puntadas que incluye y por tanto mayor es el precio. Existe una gran variedad de estilos de alfombras para que podamos elegir con todo detalle.
Los diseños pueden ser de todo tipo, ya que son más industriales. Desde flores hasta figuras geométricas, copias de estilos caucásicos, franceses o más modernos. Son las más comunes porque son a las que tienen acceso la mayor cantidad de la gente y su calidad depende de la marca y los materiales utilizados pro el productor.
Desde los pueblos indígenas de América Latina se producen alfombras de alta calidad y colores diversos, por lo general hechas en telar.
Las verdaderas alfombras de tribus indígenas están hechas a mano, son rústicas y por lo general de trama gruesa. Se pintan con extractos vegetales como cebolla, remolacha y distintas plantas.
Las que más se venden son las del norte argentino, Bolivia y Perú. Sus productores son aimarás y quechuas, ambos descendientes de los Incas.
La típica alfombra de la puna está realizada en lana de llama. La de Bolivia se diferencia porque presenta rayas de colores vivos.
Las alfombras verdaderamente precolombinas se encuentran solo en los museos, las más antiguas que se pueden conseguir tienen una fecha aproximada de elaboración de hace 60 años.
Las alfombras son un elemento decorativo de importancia dentro de los textiles que visten tu estancia pero, a menudo, sucede que a los pocos años presenta un aspecto deslucido, o sus colores se ven deteriorados por alguna mancha accidental que a todos nos ocurre.
Para que la alfombra se mantenga como el día que la has comprado, los especialistas en alfombras te ofrecen una serie de cuidados simples a tener en cuenta:
Pasar la aspiradora frecuentemente para remover el polvo y las partículas que deterioran las fibras y para que el pelo retome su estado original.
Limpiar manchas y salpicaduras inmediatamente absorbiendo con papel o toalla sin frotar.
Cada mancha debe ser tratada con los productos adecuados para evitar que se alteren los colores originales.
Si la alfombra se mancha con vino blanco se debe enjuagar con agua mineral con gas. Si se mancha con tinta, la misma se saca con un poco de leche. Si se volcó perfume se puede lavar con agua tibia y detergente. Las manchas de café se enjuagan con partes iguales de alcohol fino y vinagre.
Para quitar manchas nunca se debe empapar la alfombra ni utilizar productos solventes o limpiadores que no estén indicados. Esto puede deteriorar los colores de la alfombra y arruinarla para siempre.
Para el correcto mantenimiento de las alfombras se aconseja realizar un tratamiento de limpieza profesional por lo menos una vez al año.
Hemos hablado en post anteriores de los estilos de alfombrasy cómo éstos con sus diseños reflejan los modos de vida de las culturas de orígen. En este caso, dentro de las provenientes de oriente, hablaremos de los estilos Soumac y Persa.
Soumac es el nombre de una tribu nómade que deambula entre Iran, Afganistán yTurquía. Las alfombras que llevan su nombre, estan hechas en telar y tienen una trama Killim sobre el comienzo de la misma.
Sobre esta trama inicial se realizan diseños bordados que se mezclan con cientos de nudos, por tanto a la vista se observa un diseño que mezcla nudos con bordados y el dibujo puede ser floreado o geométrico dependiendo de la tribu y la elección de cada grupo étnico.
En general se denomina “alfombra persa” a todas las que son elaboradas a mano, aunque las verdaderamente persas son las provenientes de Persia (Turquía, Afganistán, marruecos, Egipto y otros).
Las provenientes de las provincias Kashan, Heriz e Isfahan, de Irán, presentan un estilo inglés. Estan cosntruídas con nudos bien pequeños que permiten diseñar flores y otras formas, repetidas muchas veces y muy juntas.
Las provenientes de Turquía y de las tribus afganas tienen fama de excelencia y se conocen como las mejores de su tipo. Los artesanos utilizan lanas de muy buena calidad para su elaboración.
Dada la calidad y la excelencia del trabajo artesanal en el diseño de las alfombras, las persas son de los tipos más caros, con valores que oscilan alrededor de las 3000 dólares.
Dejando el orígen oreintal les informaré en un próximo blog sobre estilos Belgas y las de origen Latino.
Las alfombras, sus dibujos, tejidos y colores, reflejan el modo de vida de diversas culturas históricas y actuales. Realizadas por los nómadas como por empresarios industriales, han servido para usos prácticos, decorativos y rituales.
Existen miles de tipos pero aquí describiremos en su mayoría las provenientes de oriente, realizadas por lo general en lana por tribus nómadas que llevaban sus animales donde fueran. Las alfombras más conocidas y más vendidas son las Dhurrie, Killim, Soumac y las famosas Persas.
En esta edición trataremos las dos primeras. Las alfombras Dhurrie provienen de la india y la característica central es que tienen un tejido plano, que no muestra pelos.
El Dhurrie Design es un diseño geométrico mezcla de rústico y moderno que puede combinarse con ambos estilos. Las de algodón (Stone Wash) son más industriales, realizadas con una tintura sintética, lavada a la piedra, que deja una textura más suave.
Las de yute tienen un color más tierra y una terminación más rústica. Éstas son más baratas aunque al tacto sean más ásperas.
Las de lana son, sin duda, las más suaves y más caras, de tinturas sintéticas y naturales que presentan dibujos de motivos florales o geométricos se ven más reales por el lavado.
Las alfombras Killim son mayoritariamente de Irán,Turquía o Afganistán y sus características varían en función al origen y a su vez las características varían en cada región dentro de un mismo país.
Los Killim de Sennhe son los más conocidos y van muy bien con el ambiente estilo inglés. Presentan diseños pequeños que se repiten en toda la alfombra, llevan mucho bordó y azul, este último es de tono religioso, significa que pertenece al hombre y suele ubicarse al centro de la alfombra.
Los Killim iraníes de Farhsi llevan colores lacres como beige y maíz, tienen toques de azul en diseños y amplios, sin incluir un diseño central.
Los de Ardebil tienen un proceso de lavado que las deja mucho más claras, muestran colores pasteles, verdes y celestes, y tienen diseños especialmente geométricos.
Los Killim de Turquía muestran un tejido más plano y no se ven tan rústicos como los otros.
Suelen incluir colores pastel mezclados con bordó, azul y maíz. Los de mayor calidad son los que provienen de Kars y Konia.
Por último los Killim afganos, también conocidos como “Maimana“, presentan diseños geométricos y colores tierra, son rústicos y la lana se encuentra menos procesada que en cualquier otro. Es una lana tosca que viene con pelo de camello o cabra ya que en general el tejido se elabora en los mismos corrales.
Como hemos hablado en artículos anteriores, la elección de los textiles para el dormitorio se aplica a toda la estancia buscando lograr una perfecta coordinación entre los elementos. Si tienes cabecero el tejido debe ser resistente y de ser posible debe estar tratado contra las manchas ya que es una superficie que sufre el roce constante; en cuanto al color puedes optar por un tono neutro para que se integre en la decoración o un color de contraste si quieres que sea el protagonista de la estancia. También puedes utilizar textiles personalizados que quedan muy bien.
Al momento de mezclar las texturas recuerda que aquellas suaves y de tacto agradable te ayudan a crear ambientes relajados. Puedes utilizar terciopelo, pana o seada para butacas o cojines. Para equilibrar le peso de los tejidos más densos como el otomán por ejemplo, puedes utilizar telas más ligeras como linos, gasas y lonetas.
En general la clave para dar con el color indicado es elegir una gama apropiada para el dormitorio. Donde el espacio es pequeño lo mejor son los tonos claros para aumentar la luminosidad; los naranjas, ocres, rojos aportan calidez mientras que los verdes, azules o grises son los recomendados para un toque fresco. Como último detalle lo ideal es que la ropa de camasea de algodón ya que es fresca y suave.